Críticas Conciertos


  • Concierto Lírico Teatro Real – Madrid

    La voz de Ana María Sánchez es preciosa en cualquiera de sus aspectos: tímbrico, técnico, artístico, etc., y además, muy inteligente en una emisión que responde a la perfección a momentos operísticos, tales como los ofrecidos en este memorable recital /…/ Fue la zarzuela la beneficiaria de su categoría con sus impecables intervenciones elegidas.

    Antonio Iglesias – ABC
  • Concierto Lírico Teatro Baluarte - Pamplona

    Ana María Sánchez es soprano dramática y se atuvo estrictamente a esta condición. Voz potente, ancha y compacta, segura en la afinación y en los ataques, que realizó sin preparación ni recursos calantes, bien apoyada, holgada de fiato, expresiva, esmaltada en el registro medio, con dicción quizá no tan clara como sería de desear y agudos consistentes, carnosos. No parece voz mozartiana, pero el aria de la Condesa que abrió la velada sonó perfilada y verosímil. La página expresa el dolor por el amor perdido del Conde, y la soprano la situó bien desde el primer compás. Así sucedió a lo largo de la tarde. Incluso en el «O mio babbino caro», primera propina, que no incurrió en el acaramelamiento tópico de tantas versiones.

    Fernando Pérez Ollo - Diario de Pamplona
  • Ciclo De Lied -Teatro De La Zarzuela- Madrid

    Ana María Sánchez posee una de las pocas voces auténticamente dramáticas —anchas, espesas, oscuras y sugerentes— de nuestro panorama canoro. Verdi es, sin duda, su especialidad; en su repertorio figuran papeles de tanto peso como las Leonoras (de “Il Trovatore” y de “La forza del destino”), Amelia (de “Un ballo in maschera”), “Aida” o la Elisabetta de “Don Carlo”... incluso la imposible Abigail de “Nabucco”, papel desguaza-sopranos en donde los haya. Sin embargo, no sólo demuestra versatilidad estilística, abordando lo mismo Mozart, que Donizetti, que los Wagner y los Strauss líricos, sino que es capaz, plegando deliciosa y sabiamente sus medios —hoy por hoy, en la cuarentena recién cumplida, en plenitud— para convertirse en una más que solvente intérprete de concierto. Sus últimas actuaciones en España —“Tannhäuser” en Barcelona, “Elektra” en Madrid y “Lucrezia Borgia” en Bilbao— la reputan ya como soprano operística de primer orden. Su último concierto en el Teatro de la Zarzuela, la confirma como una liederista original y sólida. Acompañada por Enrique Pérez de Guzmán al piano, el pasado día 2 interpretó un programa de dos partes bien diferenciadas: la primera alemana —con los Wesendonck-lieder de Wagner (que le sirvieron para calentar voz y expresión), y lieder de Richard Strauss— y la segunda española, con Granados y Turina. Intensa en la expresión, redonda vocalmente en todos los registros (qué agradable registro grave, nunca forzado) y cuidadosa de la dicción —sobre todo en las piezas españolas— Ana María Sánchez hizo disfrutar al límite a un público que, siempre reservado, aplaudió hasta arrancarle cuatro bises. A todas estas facultades, añadió en el último —una romanza de la zarzuela “Chateau Margaux” — un simpático humor. Así que, lo dicho: tenemos soprano completa, y de las buenas

    Carlos de Matesanz - Libertad Digital
  • Recital Liceo Barcelona

    La soprano alicantina Ana María Sánchez se ha convertido en pocos años en una intérprete indispensable dentro del panorama lírico español y con una carrera internacional realmente exitosa. Su repertorio ha pasado del lírico al lírico-spinto, con incorporaciones tan destacadas como Tosca. Una carrera brillante en la que no ha dejado de lado el gusto por los recitales que ha ofrecido en España, Francia y Alemania. Tras una pieza de lucimiento del perfeccionista pianista Pérez de Guzmán sobre Rigoletto compuesta por Liszt, Sánchez asumió sin complejos cinco “Lieder” de Strauss donde se pudo disfrutar con la musicalidad y la redondez de su emisión, de una voz bella y expresiva en cuanto al carácter poético y sentimental de cada pieza, como quedó demostrado con la interpretación de “Dedicatoria” y “Morgen”. Ratificó una vez más su interés por el repertorio español con una selección de tonadillas de Granados donde derrochó gracia y estilo, para pasar a tres canciones de Toldrà , dos en catalán “Abril” y “Maig”. Finalmente abordó el ”Poema en forma de canciones” de Turina. Una obra en la que lució nuevamente la amplitud del registro y la exquisitez de su canto

    Fernando Sans Rivière - La Razón
  • Recital Liceo Barcelona

    De todos los recitales que han esmaltado la presente temporada, ninguno como el que ofreció Ana María Sánchez, la ilustre soprano de Elda, en la plenitud de su carrera lírica de primer orden. No fue la típica retahíla de costumbre, sino un programa bien equilibrado, formado en la primera parte por unas canciones verdianas (una de las cuales con un tema que más tarde usaría Verdi en “Il trovatore”) que ponían de manifiesto la brillantez de la rica vocalidad de la soprano, y unos delicados Lieder de Richard Strauss, culminados con un “Cäcilie” maravillosamente cantado y pulcramente servido por el pianista Enrique Pérez de Guzmán, que en medio había interpretado una de las fantasías operísticas de Liszt, la dedicada a “Rigoletto”, para piano solo, con gran eficacia. Ana María Sánchez desgranó unas tonadillas de Granados y, con elegancia creciente, las noucentistas piezas de Toldrà, dos de las cuales “Abril” y “Maig”, cantó en catalán. Remató el recital la intensidad emotiva del “Poema en forma de canciones” de Joaquín Turina, cuya introducción tocó también con elegancia el pianista. El clima del recital había alcanzado el momento de los fuertes “bravos” a los artistas que se mostraron generosos, ofreciendo nada menos que cinco bises :Un fado de E. Halffter, una canción de Massenet, un aria de la ópera “Adriana Lecouvreur”, una bellísima interpretación de la “Canción de cuna para dormir a un negrito” de Montsalvatge (cantada con una elegancia vocal poco común) y finalmente la graciosa romanza de la Zarzuela “Château Margaux”, de Fernández Caballero, simpatiquísima reivindicación del género que despertó oleadas de aplausos y dio por cerrado el recital

    Roger Alier - La Vanguardia
  • Concierto Benéfico Palau De La Música Barcelona

    Aunque solo la presencia de todas estas voces por una causa como esta ya es mucho de agradecer, cabe destacar la brillante actuación de algunas, muy especialmente la deliciosa interpretación de “La canción de la luna” de Rusalka de Ana María Sánchez

    filomusica.com
  • Concierto Auditorio León

    Su voz de lírica pura, su potencia, emisión, vocalidad y saber estar en escena presidido por el buen gusto y sus extraordinarias dotes como cantante, fueron la mejor carta de representación, ante el público leonés. Bordó la Marchenera, deshojó la rosa en “no corté más que una rosa” y fue chulapona, pizpireta en el chotis de la Gran Vía, mostrando que hoy por hoy es una de nuestras más grandes sopranos líricas con una de las voces más hermosas del momento, que sabe conjugar todas las virtudes que una cantante de su rango y de su clase debe poseer, y a ella le sobran con creces

    Miguel Ángel Nepomuceno - Diario de León
  • Concierto Teatro Principal De Alicante

    Al prodigio de su voz hay que añadir el su soberbia formación intelectual, su preciso conocimiento de cada una de las piezas, sólo así las “Majas dolorosas” de Granados cobran vida en el oyente, transportándolo al universo del mundo goyesco. Y qué decir de las “Canciones epigramáticas” de Vives, el soberbio zarzuelista de Colbató, donde se entremezcla el género popular, la seguidilla, con la canción de cámara. Para cerrar la primera parte las “Canciones negras” del gerundense Montsalvage, todas ellas rememorando el espíritu antillano, lamento a la pérdida de Cuba, melancólicas y tremendamente melodiosas. Ni más ni menos que cinco bises recompensaron el cálido aplauso del público, donde -ahora sí- no faltó la operística y, entre otros, la entrañable “Aria de Lauretta” de “Gianni Schicchi” para engrandecer aún más una soberbia actuación

    David Garrido-Diario de Alicante
  • CONCIERTO RTVE TEATRO MONUMENTAL

    “Sánchez posee una voz bellísima, de un timbre cálido y sensual; perfectamente timbrada y con una afinación segura; la voz corre con suavidad y se proyecta sin esfuerzo, mientras que la paleta de colores que muestra es seductora, consiguiendo unas interpretaciones modélicas y emocionantes”.

    Francisco García Rosado - Ópera Actual
  • CONCIERTO TEATRO CERVANTES MÁLAGA

    “...la soprano Ana María Sánchez, maestra en muy diversos géneros, exhibió una voz de gran igualdad y estupendo estilo en la raveliana ‘Sheherezade’, como expuso con gusto exquisito el bello ciclo de las ‘Cinco Canciones Negras’ de Xavier Montsalvatge, aplicando en su interpretación desde la dulce ingenuidad que canta ‘Punto de habanera’ hasta la vibración del ‘Canto Negro’ pasando por la delicadeza de la ‘Canción de cuna para dormir a un negrito’, dicha de forma magistral. Magnífica traducción de las cinco piezas muy aplaudidas en la versión de Ana María Sánchez, una de las mejores cantantes españolas de la actualidad.”

    Manuel del Campo - Diario EL SUR

    “...la soprano alicantina no defraudó en absoluto. La prueba de ello se palpó desde ‘Asia’, el primer tiempo de ‘Shérézade’ en donde sus cálidos y delicados ataques a las notas agudas en combinación con una interpretación contenida y elegante, hizo preludiar no sólo el resto de tempi sino el verdadero caballo de batalla que vendría después. Me llamaron la atención varios detalles de la biografía de la solista. No sólo que comenzó a dedicarse profesionalmente a la lírica a una edad tal vez avanzada para lo acostumbrado sino su grado de perfeccionamiento en el conocimiento verdadero de la partitura que ejecuta. Puede ser, como ella comentaba en una entrevista reciente, que su vocación docente y su cariz investigador como filóloga lo aplique virtuosamente a la lírica. Sea como fuere no hubo más que ver, o mejor escuchar, las ‘Cinco Canciones Negras’ de Xavier Montsalvatge plenas en clara dicción. Su espectacular fraseo sumado a excelentes dotes interpretativas en la famosa ‘Canción para dormir a un negrito’, sumada a un preciso acompañamiento por parte de los maestros de la Orquesta Filarmónica de Málaga, no quedó atrás ante las versiones históricas.”

    Fernando Anaya Gámez - Málaga Hoy
  • CONCIERTO TEATRO FALLA CÁDIZ

    "Escuchar a Turina siempre es un placer, disfrutarlo en un Poema en forma de canciones, con la presencia rotunda de la soprano Ana María Sánchez, es realmente delicioso. Con afinación precisa, el escarceo entre voz y orquesta, auténticos apuntes sonoros a la narración, con piezas que se antojan cómodas pero exigen de una voz fuerte y entrenada para moverse en cambios rápidos de registro donde parece que no hay espacio para respirar. "Algo más que un toque de color", como dice la letra de una de las canciones y que la soprano alicantina dominó en todo momento y que culminó en la última obra del programa."

    Maika Marín - Diario de Cádiz

    “…Ana Mª Sánchez puso voz y sentimiento a las canciones y poemas musicales, respaldada por la Orquesta Manuel de Falla…”

    “…Se lució Ana Maria Sánchez en el Poema en forma de canciones de Turina y en las Canciones del jardín secreto de García Abril. De voz potente, un poco aguada; vocalización perfecta y modulación adecuada, su puesta en escena, su dramatización, contribuyeron a sumergir al oyente en el mundo sentimental, colorista y poético de sus canciones. El público vibró con su interpretación, en especial con su versión de las misteriosas y melismáticas Canciones del jardín secreto.”

    Paco Mesa - Diario Bahía de Cádiz
  • CONCIERTO LÍRICO TEATRO DE LA ZARZUELA MADRID

    “La categoría artística de Ana María Sánchez es incuestionable; la belleza de su timbre, el fraseo, dulzura, sensualidad, matización y acentuación es realmente magistral como quedó demostrado en las romanzas de Gigantes y Cabezudos y El Barquillero, y en los dúos de El gato montés y La Calesera”.

    Francisco García Rosado - Ópera Actual